El uso de aguas
termales con fines de hidroterapia en la cuenca
del mediterráneo era conocido desde la
antigüedad, como demuestran restos arqueológicos,
testimonios tanto literarios como científicos
y numerosos epígrafes. Se trata de tratamientos
que en líneas generales no han variado
en veinticuatro siglos, con el alternarse de
los acontecimientos y salvo la aplicación
de tecnologías evolucionadas, desde los
tiempos de los grandes filósofos griegos.
El mismo Hipócrates animaba al uso de
las termas y en el tratado uso de los líquidos,
decantaba las virtudes de las aguas minerales
y de los manantiales de agua caliente.
Con el paso del tiempo, la aplicación
del método experimental ha llevado a
un enfoque innovador de la utilización
terapéutica de las aguas, introduciendo
nuevos métodos de tratamiento. |