Una reserva ecológica, lindante al centro urbano, y dispuesta con laguna, puentecito de madera, banquitos a la sombra y mucha naturaleza silvestre, se muestra al lugareño como una alternativa diferente en la ciudad, y al turista como otro interesante atractivo.
Espacios culturales, plazas y parques que invaden sin descanso el trazado urbano, y un gran reloj que sirve de símbolo a María Grande, completan la propuesta de esta apacible localidad entrerriana que jerarquiza a la zona. |